Cutting for Stone [Hijos del ancho mundo], de Abraham Verghese

Cutting for Stone.

Vintage, ISBN 9780375714368.

Hijos del ancho mundo.

Salamandra, ISBN 9788498382600.

“El observador, el viejo archivero, el cronista de acontecimientos, hizo su aparición en aquel taxi. Las manecillas del reloj se volvieron elásticas mientras grababa aquellas sensaciones en la memoria. “Debes recordarlo”. Era cuanto tenía, cuanto he tenido en la vida, la única moneda, la única prueba de que estaba vivo”. (p. 444, ed. española)

Cutting for Stone es un juego de palabras conceptual que desde el inglés hace referencia a una determinada acción quirúrgica al mismo tiempo que a un apellido de importancia crucial en este relato. Una obra que a la chita callando, de boca a oreja, ha ido teniendo un éxito notable entre un determinado segmento de público, como se va detectando en bibliotecas y librerías. Alguien decidió que, dado que el título original resultaba intraducible en todo su sentido, había que buscarle uno completamente diferente en español: bingo para la demanda literaria de un mundo con cada vez más hijos transcontinentales y biografías ¿vulgares? pero vertiginosas.

Las primeras ideas que me vienen a la cabeza tras concluir la lectura son: 1) vaya dramón; y 2) menuda trabajera literaria y menuda tarea de documentación. Reparo en una crítica de la solapa que remite a Dickens. Desde luego son evocaciones de motivación muy personal: a mí en cambio me recuerda a Stendhal, Camus, tal vez Canetti, los grandes rusos… Resulta arriesgado un pronóstico sobre el veredicto que las Historias de la Literatura darán sobre este largo folletín-cronicón indoetíope escrito en inglés. Entretanto vayamos matizando lo que podamos. Por lo pronto Hijos del ancho mundo es una novela que destaca el papel que el elemento indio ha tenido en la sociedad y la historia etíopes. También es una novela de ambiente muy urbano, centrada  en una Addis Abeba aún muy reconocible, que hará las delicias de los lectores complacidos de El emperador o de Rastros de sándalo. Asímismo es muy probable que guste a médicos, cirujanos y demás personal del mundo sanitario, aunque al mismo tiempo hay que advertir que numerosos pasajes, por su crudeza, podrían indigestarse a personas impresionables en estas cuestiones y poco amigas de relatos a base de “higadillos”. Por otra parte y a pesar del entorno exótico, se salpican algunos guiños generacionales que hacen parecer la historia más cercana al lector.

Desde el punto de visto histórico-político la novela tiene defectos que por desgracia propiciarán el extravío de muchos lectores. El mismo Verghese reconoce humildemente su deuda con Kapuściński en cuanto al período imperial de Haile Selassie. El Derg es despachado con descalificaciones simplistas centradas en la personalidad de su dirigente Mengistu Haile Mariam sin tener en cuenta la complejidad de los aspectos étnicos, religiosos, culturales, geopolíticos, etc. que -siempre presentes en la Historia etíope- jugaron un papel fundamental en los acontecimientos de dicho período. El colmo del extravío se puede leer en la pagina 541 (ed. española, Salamandra): “Mengistu Haile Mariam …había adoptado un marxismo de tipo albanés”. ¡Afirmación increíble en un personaje ficticio pero central cuyo entorno personal se halla constantemente cerca del poder, surgida por lo demás de la pluma de un antiguo compañero de Facultad de Meles Zenawi! Vamos a ver: el Derg era un régimen prosoviético con influencias de la Cuba castrista, Alemania Oriental, etc. Y en aquella época era precisamente la Liga Marxista-Leninista de Tigray, dentro del Frente de Liberación del Pueblo de Tigray como principal movimiento guerrillero anti-Derg el que se miraba en el espejo de la Albania de Hoxha. En 1991, al tomar el poder en Addis y con la caída de los regímenes del Este europeo como contexto internacional, los liberadores del FLPT y sus aliados abandonaron oportunamente las referencias albanesas que de un modo u otro habían sido parte de la pesadilla -y no del credo, como se afirma en la novela- de su enemigo Mengistu y partidarios.

Para concluir con este asunto, el argumento se adentra en los años iniciales del siglo XXI sin comentario significativo alguno sobre la evolución política etíope posterior.  Digamos que en comparación con la minuciosidad desplegada en otros aspectos de la novela (las cuestiones médicas, principalmente), este parcheo de la faceta política afea un relato con ambición totalizadora de la vida cotidiana en Addis. En cuanto a la estructura argumental, mi humilde opinión es que la novela decae un poco en el último tercio o cuarto: un argumento hasta entonces vigoroso precipita en un cúmulo de carambolas y giros hacia el cierre. En cualquier caso se trata de una obra muy recomendable para todos aquellos que creemos que solo se puede asumir cabalmente la propia identidad atando cabos de los orígenes (así, en plural). Una honda reflexión sobre el destino y una extraordinaria historia de adopción: quizás ninguna me haya conmovido tanto desde Va, vie et deviens (Vete y vive). Enhorabuena al trabajo de traducción y edición casi impecables, aunque no estarían mal algunas notas para el público no familiarizado con Etiopía.

4 respuestas a Cutting for Stone [Hijos del ancho mundo], de Abraham Verghese

  1. Eloy dice:

    Hola,
    hacía un montón de tiempo que no te seguía en tus devaneos. Mi mujer se llevó este libro como lectura a Addis y yo lo leí después.
    Coincido contigo en la falta de rigor histórico aunque no deja de ser un relato de ficción.
    A mi me evocó inmediatamente las novelas-rio de Irving: los repartos corales, el intento de atrapar el paso del tiempo, los personajes marcados a fuego por la vida…
    de hecho creo que debe existir alguan relación maestro-discípulo pues le cita entre los agradecimientos.
    Irving también trata uno de los aspectos afectivos de la adopción: el conocer los orígenes biológicos, pues el mismo no supo de la existencia de su padre hasta casi los veinte años. Muchas de sus novelas giran entorno a esa búsqueda del padre, algo parecido a lo que hacen los gemelos Marion y Shiva.
    Bueno, que un placer recuperarte

  2. iskender2 dice:

    Muchas gracias por el apunte sobre John irving. Efectivamente el efecto coral es una de las grandes bazas de Cutting for Stone y que crea una sensación auténticamente envolvente para el lector. La novela tiene múltiples búsquedas y desencuentros: amorosos, de hermanos, de padres-hijos, etc. sin duda con gran interés y gran capacidad para mover a la reflexión, aparte del disfrute literario en sí mismo. Saludos.

  3. sfqu dice:

    He llegado a tu blog de casualidad como suele ser habitual en la blogosfera. He intentado buscar tu email de contacto pero no lo he localizado por lo que te escribo aquí. Este año he abierto un blog de literatura africana (o literaturas africanas como me gusta llamarlo a mí). He visto que tienes una crítica literaria de Cutting for Stone [Hijos del ancho mundo], de Abraham Verghese, me gustaría saber si estarías interesado en volcar esta reseña en mi blog. Te dejo mi enlace y si quieres nos comunicamos por mail. Un saludo

  4. […] como género sería tal vez excesivo- escritos por médicos sobre escenarios africanos, como Hijos del ancho mundo, (novela de A. Verghese) o Una mirada etíope (de T. Martí Huguet). Desde el punto de vista […]

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